jueves, 25 de mayo de 2017

¿En qué se diferencia una ley de una teoría científica?




Bertrand Russell dijo una vez:
"El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas".

Posiblemente ninguna otra frase represente las respuestas que te encuentras al preguntar por la calle sobre la diferencia entre una teoría y una ley científica. Muchos están seguros de que conocen la respuesta a esta pregunta, y son capaces de afirmar sin ninguna miración que la teoría es algo que no está completamente demostrado, y que se trata de un paso previo antes de llegar a la ley científica, una calificación que se adquiere únicamente cuando la teoría queda completamente demostrada.

Lo que no tantos saben es que esa afirmación tan común es completamente errónea.

 Posiblemente el problema tras este razonamiento erróneo lo encontramos en el propio idioma, y que la gente no es consciente de que una teoría y ley son palabras que no significan lo mismo si llevan el adjetivo científico después. De hecho, el buscar el significado de teoría y ley en la RAE, únicamente conseguiría confundirnos un poco más.


No sé puede decir que una teoría y una ley científica sean términos completamente intercambiables, ya que las diferencias existen, pero merece la pena dejar claro que tienen una gran cantidad de puntos en común:


  • 1. Ambas están basadas en hipótesis probadas.
  • 2. Ambas están sustentadas por una gran cantidad de datos empíricos.
  • 3. Ambas ayudan a unificar un campo en particular.
  • 4. Ambas están aceptadas por la gran mayoría de científicos (todos normalmente) de la disciplina que compete.
  • 5. Ambas pueden demostrarse como no válidas o incompletas si se encuentran datos empíricos que lo sustenten.
Entonces, ¿cuáles son las diferencias?
Michio Kaku lo resume muy bien:

"La teoría se ha comprobado, la ley se descubrió".

En el momento en el que se dice haber encontrado una verdad absoluta, en ese momento deja de ser ciencia, porque la ciencia es cuestionarse, siempre cuestionarse, siempre investigar y siempre comprobar, es un circulo.


 Para entenderlo mejor hay que adentrarse en la historia y comprender que el mundo, su modo de hacer ciencia y entender cómo han evolucionado las creencias con el paso de los siglos. Todos estamos de acuerdo en que el concepto de ciencia dio un cambio radical a lo largo de los siglos XVI y XVII con la introducción del método científico, permitiendo desligar del campo de la ciencia creencias arrastradas desde tiempos helénicos como la alquimia o la astrología.

Pero pese a la incorporación del método científico, el importante arraigo de las creencias y religiones no desaparecieron de la noche a la mañana. El concepto de un dios creador se mantuvo entre la sociedad prácticamente intacto hasta bien entrados en el siglo XVIII, y esto condicionó fuertemente a los científicos a la hora de exponer sus conclusiones. Newton y sus coetáneos creían en dios, y nunca dudaron de su existencia, por lo que todos sus estudios se orientaron a describir las leyes escritas por el gran legislador que consideraban a su Dios.

En cierto modo, no pretendían explicar la naturaleza, sino tan sólo describirla. Avances como la Ley de la Gravitación Universal sólo pretendía ser una descripción de una ley escrita por dios, que en su momento pretendía ser absoluta y válida, obviando completamente la posibilidad de que más tarde se demostrase como no válida o como incompleta. Bajo estas condiciones aparecieron otros avances científicos como las distintas leyes de las proporciones en el campo de la química, o la Ley de Mendel en el campo de la biología.

I: Pintura de Philippe de Champaigne sobre Moises y la ley de dios


Una vez el método científico se fue perpetuando más entre físicos, químicos o biólogos y las creencias se fueron desligando de la ciencia, comenzaron a formularse teorías. El mejor ejemplo posiblemente sea la Teoría de la Evolución de Charles Darwin. En este caso, Darwin no pretendía describir las leyes escritas por un dios, sino que quería explicar cómo funcionaba la naturaleza, dejando completamente al margen cualquier posible deidad que fuera más allá de lo que el método científico.

De nuevo, este cambio no fue algo radical, sino paulatino. Hasta mediados del siglo XIX fue muy común la formulación de nuevas leyes, sobretodo en el novedoso campo de la química, que Boyle había redibujado completamente a finales del siglo XVII. La química necesitaba ser descrita antes de ser explicada, razón por la cual aparecieron multitud de leyes a lo largo del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX.


Resumiendo y concluyendo. Es cierto, una teoría y una ley científica no son exactamente lo mismo y no son términos intercambiables, pero ambos tienen la misma validez. 

Una teoría no es un paso previo a la determinación de una ley, ya que para eso tenemos otro término en el campo de la ciencia: la hipótesis. Todo esto podría ser algo irrelevante, sino fuera porque hay gente que intenta sacar partido de esta pequeña confusión para intentar inculcarnos sus creencias, como que dicen que el creacionismo es una opción válida porque la teoría de la evolución es todavía una teoría.



Fuentes y más información:

3 comentarios:

Roberto Briones Oropeza dijo...

Me parece que todo el artículo se ocupa de una falsa afirmación. Lo que la mayoría del público confunde, para propósitos religiosos, son Hipótesis y Teoría. Cuando afirman que la de la evolución es "sólo una teoría" y por lo tanto no ha sido probada, están confundiéndolo con hipótesis, que es la fase del método científico en que se sigue una posible respuesta a un problema, pero aún no ha sido suficientemente probada. El artículo desperdicia así ocuparse de una palabra que, a mi entender, debido a su extraña etimología, no ha arraigado entre los legos, siendo susbstituida por la versión popular de teoría. Sólo en un caso los religiosos he oido que mezclan teoría y ley. Cuando preguntan "Si la teoría X fuera cierta, ¿por qué sigue siendo teoría y no es considerada ley?" Aunque incluso aquí veo claramente el fantasma del término hipótesis, que no es mencionado porque ni quien se acuerde de esa 'palabreja'.
Muchas discusiones se obviarían con sólo que esos tres conceptos quedaran claros en las clases de Ciencias. Claro, si los maestros de ciencias no resultaran ser también religiosos, improvisados a enseñar lo que tampoco les enseñaron bien.
Saludos.

Seth dijo...

Si habla de las hipótesis, dice que ambas como la ley y la teoría estan basadas en hipotesis, se ve muy claro.

voltaire dijo...

Bien desarrollado.